Días de Refugio.

by - abril 17, 2017

DAY 1
Llevo una coleta deshecha que seguramente después pasará a ser moño, de estos altos que sólo llevo por casa o cuando estoy muy relajada cerca de alguien. Quizás cuando lo estoy demasiado.
Me han dado los rayos de sol en la cara mientras tarareaba canciones en un inglés inventado, con los ojos cerrados y recordando las cosquillas que alguien me hizo una vez. He cogido aire para no soltarlo, fotografiado detalles que creo que nadie más ve, y sentido que el amor nada vale y que lo puede todo.

He creído y querido no volverte a ver.

El pasado llama a la puerta, y la nostalgia camina a pasos agigantados. La he visto corretear alrededor del coche, y sé que no voy a dejar de verla entre las paredes del Refugio. He conseguido hacerla mía, una compañía con la que emborracharse y tomar el café cargado de por las mañanas.

He dejado de creer, y dejado de quererte.

Huele a torrijas en la cocina, a leña caliente a pesar del calor de fuera, a polvo, a ti, a mí contigo. Huele a todas las cosas que no vamos a ser porque se me ha quedado blanco el corazón de tanto apretarlo contra mi pecho para que no latiera, como los nudillos blancos de tanto apretar las manos cuando lloras.


    


DAY 3
Me he levantado con la sensación de que nada iba a ir bien a pesar de que al final hemos terminado siendo algo parecido a lo que se conoce como un final feliz. Son las 23:54 de la noche y no quiero dormir. Suena una canción de Mecano mientras sonrío al recordar aquella película que me quema la piel porque no has querido verla conmigo al otro lado del teléfono.
He reído cuatro veces y la mitad de ellas han sido sin lágrimas. He llorado, esta vez con ellas, y he conseguido terminar lo que me amarga las comidas y me deja sin ganas de querer continuar y terminar etapas.
Ahora sólo me gustan los caramelos de regaliz, el verde de las hojas contra el azul del cielo, y busco amapolas para poder dormir por las noches. Hago fotos a lo que considero especial, y me sorprendo al ver que en menos de un día llevo más de cincuenta fotos que no verán la luz porque las hice cuando sólo creía que veía sombras.
He mandado varios mensajes de auxilio, han pasado tres minutos de las 23:54 y no he recibido respuesta alguna. Pero a estas alturas, en estas condiciones de borrachera sentimental y empacho nostálgico por los recuerdos de las personas que no pueden volver, he llegado a una de las conclusiones que se quedan apuntadas para siempre en tu cuaderno, pero que en realidad olvidarás en cuanto te levantes al día siguiente: no quiero querernos por encima de mis posibilidades.

Y aun así lo haré.

DAY 5
Se me ha quedado el café frio porque tecleo más que hablo. Quiero quedarme escondida bajo el edredón y fingir que todo me da igual allí fuera: los paseos sintiendo el sol y la brisa que todo lo cura, los recuerdos que hacen más daño que nada, y todas las cervezas que me prometiste aquella vez.
He subido de dos en dos las escaleras de mi casa para perdernos de vista, para después bajarlas de cuatro en cuatro y abrazar tus palabras de historias de mujeres que no se quisieron rendir. Quiero que me quieras y se me hincha el pecho al pensar en todos los besos que sólo me has dado en sueños.

Quiero ser morado de mayor.

Hemos vuelto a ver una de esas películas que hablan de todas las cosas que me callo, de todos los sentimientos que aquí enterrados, cuando las veo, florecen y me mojan la cara, empapan la brisa y ensucian las risas.
Me he mirado al espejo y me he recordado a ti a una edad temprana, con la vida en los ojos y sin saber que te irías más pronto que tarde. Me he mirado en el reflejo de mis ganas, y he terminado ahogando mis tristezas en latas de cerveza caliente y con un frío que hasta se me pelaba la piel.
Que hoy huele el día a risas, a abrazos dados, a palabras bonitas.
Que a pesar de la nostalgia, y por consecuencia, su tristeza, ya sé de qué color quiero ser.



Y hasta aquí la entrada.
Espero que os haya gustado, y que comentéis qué os ha parecido. Ya sabéis que los comentarios dan muchísima vida al blog. ¿Vosotros/as qué habéis hecho en Semana Santa? ¿Os habéis relajado tanto como yo? Contadme, contadme.
Gracias por leer, compartir y comentar.

@wguail

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7 comentarios

  1. Me gusta mucho cuando cuentas las cosas y escribes tipo diario, hace que te conozcamos un poquito más y veamos la vida a través de tus ojos y tu piel.

    abrazos grandes y flores moradas ♥

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  2. te va a parecer una tontería, pero lo que más me ha gustado es ver que algunos textos ya los había leído


    muchos caramelos de regaliz <3

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  3. Me ha encantado esta entrada, OJALÁ MÁS ASÍ. Que sepas que voy como loquita deseando leer la de "Cafeterías de Madrid" (para ir abriendo apetito de lo que pasará sí o sí este año) y un HAUL cumpleañero (para asomarme por ahí buajajaja).

    Pero me ha encantado este pequeño "diario". Y las fotos, son tan PRECIOSAS. Por RRSS ya me estabas matando de amor y colores. Sólo con leerte y absorber esos rayos de Sol inmortalizados me viene el olor a fresco y tierra húmeda. ¡QUÉ GANAS DE VERANO! (¿verdad?)

    Y qué bonito es emborracharse de nostalgia.
    Besitos de cactus que no pinchan :*

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  4. Ojalá pasar más primavera cerca del campo y lejos de la uni. Ojalá volver a sitios antiguos y encontrar la paz allí, siempre que quiera.
    ¡Abrazo!

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  5. Me encanta poder colarme en tu diario de esta forma; poder latir al unísono e imaginarme cómo huele ese Refugio que tanta vida te da y tantos grises te quita.
    Quiero más entradas así, de verdad. ♥

    Leerte es respirar de otro mundo,
    lo es desde el día que te descubrí como Srta. While en un mundo pArisino.
    Y siempre lo será.
    Te,
    S.

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  6. Te voy a decir una cosa desde la sinceridad más absoluta: me ha sorprendido, y me has sorprendido para bien. Esta entrada me ha hecho recordar los primeros textos que leí tuyos y compararlos con el que hay aquí arriba, y es increíble lo muchísimo que has mejorado y todo lo que eres capaz de transmitir ahora mismo, escrito de una manera tan poética y bonita. Como hermana mayor de no-sangre, me siento orgullosa de ti, y espero que sigas trayéndonos entradas tan, tan bonitas, y tan llenas de sentimiento.

    Un beso gigante <3
    (p.d: tengo ganas de la entrada de cafeterías, por si me descubres alguna a la que podamos ir juntas en cuanto acabe esta racha de estrés universitario)

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  7. Qué lindo lo que escribes 😍😊 un beso!

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