A golpes.

by - abril 01, 2016

WHILE

-Creía que nunca me lo comentarías.
-No soy tan capullo.
-Sí eres tan capullo. –Dejo la birra encima de la arena. Las pequeñas olas la rodean, manteniéndola fría. Menudo acierto.
-Da gusto hablar contigo, joder.
-Sea como sea sabes de sobra que me tienes aquí.
Le veo coger aire y soltarlo. Seguro que le hace cosquillas en la barba porque profiere una pequeña sonrisa, casi invisible a los ojos de cualquiera. Pero yo no soy cualquiera, por eso la veo y sonrío.
-¿Y ahora de qué coño te ríes?
-¿Pero tú cuánto llevas sin follar? Puto borde de los cojones. –Me levanto, enfadada. Odio cuando Sergio se pone así, de verdad que lo odio. Ya sabéis, en ese plan de soygilipollastodoloquemedigasmesientamalmerezcomuerte, o algo por el estilo. Y no le aguanto con ese estilo, porque Sergio es majo, de veras, pero a veces le enterraba vivo.
-Venga, Gabi, no te me pongas así. –Se levanta conmigo. Es bastante más largo que yo, pero me la suda, puedo con él si le meto una patada en los huevos.
-Ugh, déjame.
-¿Qué pasa, tienes la puta regla o qué?
-Los comentarios machistas te los metes por el culo para que te hagan boquete, unineuronal. Y no, no tengo la regla, pero tú me provocas el mismo dolor de ovarios.
-Eres mazo cargante.
-O sea, que eres tú quien me viene y me come la cabeza con sus movidas carcelarias. Te animo después de eso, y soy yo la cargante. Pues de puta madre, tronco, de puta madre.
-Bah, vete a cagar.
Cojo aire, de verdad que lo mataba ¿eh?
-Voy a darme un baño, a ver si me relajo.
-Gabriela, son las ocho y media de la tarde y estamos a principios de marzo, un baño de agua cantábrica no va a relajarte.
-Como mucho me matará, y eso ya es mejor que estar hablando contigo. –Le doy una patada a la cerveza antes de acercarme al mar, no me apetece ni quitarme la ropa.
ELITO
Sé que Sergio me está mirando mal, porque él también quería beber del botellín, pero que se joda. No haber sido tan estúpido.
El agua está helada, pero me hago la valiente y sigo avanzando, aunque la ropa empapada se me pega a la piel y noto el frío más y más y más. Quiero meter la cabeza en el agua congelada y que me apague las ganas que tengo de darle una bofetada a ese capullo.
-¿Sabes? Siempre nos pasa lo mismo.
Sergio aparece detrás de mí. Como es más alto, el agua tan sólo le llega por las caderas; parece que el frío no le afecte, aunque seguro que se está esforzando por aparentarlo. Y yo aquí temblando, con la tripa tan fría que a lo mejor se me han congelado todos los óvulos. Tampoco me hacía mucha ilusión tenerlos vivos y coleando, saltando e hirviéndose como en una olla, la verdad.
-¿Qué quieres decir? No vayas a ponerte a desenterrar mierda, porque ya me tienes bastante contenta.
-Nada, que siempre nos pasa lo mismo. Nos usamos como sacos de boxeo, y eso es una mierda porque luego encima nos extrañamos de que el otro se haya enfadado.
-¿Yo también te uso de saco de boxeo? -Me río un poco, porque me imagino a Sergio colgado bocabajo del techo, y a mí misma apuntando con los puños para darle bien fuerte en las pelotas y conseguir hacer Touchdown. Es una escena maravillosa.
-Sí, Gabi, y a veces das unos golpes que te cagas.
Antes de que siga hablando, cojo aire y me meto de cabeza en el agua. Sigue helada, pero he conseguido acostumbrarme un poco. Y aunque el agua está densa y pesada por la sal, abro los ojos, y todo lo que veo es negro. Negro sobre negro, como diría el pintor ese.
Decido contar hasta tres, por terminar de relajarme.
1. Me tengo que calmar, porque cabreada no voy a conseguir nada.
2. Al salir me pienso pillar otra cerveza.
3. Si suelta otra perla y me toca los cojones que no tengo, me concedo carta blanca para arrearle de lo lindo.
Cuando por fin salgo del agua, Sergio sigue ahí. Me mira con cara de pocos amigos, resoplando. Se ve que le he dejado con la palabra en la boca.
-Bueno, ¿y tu discurso diplomático en qué quiere acabar?
-En que lo siento.
Lo miro un rato. Un rato pequeño y corto, que aún así se hace lentísimo. En realidad estoy pensando en la cerveza, en el puto frío que hace, en que he pisado un alga y estoy intentando reprimir la cara de asco. Pero bueno, está bien darle un poco de tensión al momento y que Sergio crea que no puede ganar. Aunque la verdad, yo soy un saco de boxeo blandito.
-Bueno, no sé. A lo mejor mi discurso diplomático también va por ahí.

Esta entrada forma parte de un proyecto precioso y genial al que espero que os apuntéis. Aquí las bases y la información: http://piel-de-nieve.blogspot.com.es/2016/03/proyecto-semanas-editado-ahora-mas-y.html. Es una entrada escrita por una servidora y por Elito, la cual organiza y es la jefaza del proyecto que os acabo de mencionar. 
Gracias por leer y por comentar, de verdad, le estáis dando mucha vida al blog y eso me llena de dicha.

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9 comentarios

  1. Esta muy bien, me gusta mucho como ha quedado el texto, ahora leere lo del proyecto:)

    Saludos

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  2. Cuando leo y aparece el mar o el océano siempre me siento un poco en casa y me dan unas ganas locas de pasear por la playa.
    La charla en el frío Cantábrico me ha gustado mucho, mucho. Y ese detalle del alga.

    (sonrisa de elefante)

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  3. Me gusta mucho, porque puedo intuir más o menos los rasgos de cada una al escribir, pero a la vez es un texto que se fusiona muy bien y sale algo muy único :)
    El mar como tercer personaje siempre se agradece. Abrazos.

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  4. Me encanta, mucho. Me chiflan esos personajes que no maquilláis de finura, que dicen tacos, que son bordes. Los adoro. Además, se diferencia tan bien la forma de escribir de cada una que aunque no pusieras de quién es cada parte, podría reconocerlo. Qué bonitas sois,ñá.

    (abrazo y mimos)

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  5. A mí me encantan estos personajes, como dice Maitane, tan poco finos, pero me jode un muchito no encontrar un Sergio por las calles del norte, o, tal vez, no ser tan valiente como para parecerme un poco a Gabi. No sé, que los adoro, y los haría reales, como Pinocho, si pudiera, de verdad.

    Un abrazo enorme,
    S.

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  6. Hacéis un duo precioso, de verdad. Me encanta como se fusionan tan bien vuestros estilos al escribir, dando al texto una unidad poco propia de los relatos escritos a cuatro manos. Además, habéis conseguido mantener a los personajes intactos en el cambio de escritora, algo muy difícil y que tiene mucho mérito (aunque quizá en el fragmento de While son más malhablados xD)
    Me ha gustado mucho, chicas. Podríais considerar escribir un poco más sobre estos personajes, tengo la sensación de que tienen mucho que contar :)

    (p.d: no me meto yo en el mar cantábrico en pleno marzo ni aunque me paguen)

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  7. Cuánta fuerza en una sola entrada, While y Elito.
    Yo también estuve mirándome lo del proyecto, pero con tanto que hacer con mi vida al final decidí no meterme en más cosas, aunque es una propuesta muy interesante.

    Besos!

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  8. Me ha gustado muchísimo. Habéis conseguido describir muy bien cómo es la relación entre dos personas que se usan de saco de boxeo, principalmente el hecho de que tardan en darse cuenta de ello. Y luego la disculpa y que el orgullo se lo trague el mar.

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  9. Me encantáis muy mucho, chicas. Y me encantan estos dos y soy un lorito que siempre dice: más, más, más.

    Abrazo.

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