Sol de invierno y flores.

by - marzo 13, 2016

«- Tú siempre has sido tan buena conmigo.
- ¿Y para qué me ha servido eso? - Le dije tan tajante que los árboles murieron a nuestro alrededor.»

He creído y querido creer que sólo estaba en este mundo para amar y ser amada, pero lo segundo no puede producirse si no crees en lo primero, así que me he dejado hacer por la desilusión, que ella es buena persona y siempre está ahí cuando la necesitas. Me he dejado hacer por la tristeza, que siempre aparece de sorpresa con infusiones en una mano y una manta en la otra. Me tapa hasta por encima de la nariz y me besa la frente. La deja totalmente fría, vale, pero ella siempre está ahí.
He creído que nadie me soltaría la mano, y creo que puedo contar con los dedos de un pie la gente que no lo ha hecho. ¿Cuándo se empieza a creer en el amor? Porque empiezo a pensar que es otro cuento que nos cuentan cuando eres pequeño para que la vida no te parezca tan grande, solitaria y triste.

«No habrá nadie que te quiera como yo.
Pues sinceramente espero que sí porque te recuerdo que me estás dejando. - Contesté tan fríamente que empezaron a llorar las pocas flores del invierno.»

Por qué sentir que hay esperanza cuando hay niños que mueren. Por qué sentir que pueden quererte cuando sólo tienes un corazón a medio latir, cuando aún te sangra, cuando te has cansado de abrazar y no ser abrazada. ¿Por qué sentir? Si al final las piedras perduran años, y tú, sintiendo de más y durmiendo de menos, eres lo más jodidamente efímero de la tierra. A veces me gustaría ser de hierro y que el hombre no hubiese descubierto el fuego.
El hombre, el hombre, el hombre. Su fuego contra el mío, y yo hecha pedazos buscando vasos de agua, piscinas secas que arremeten contra mis ganas de sobrevivir al amor y al desamor. Sólo encuentro canciones de Sabina que cuentan que cada vez son más tristes las canciones de amor, sólo encuentro hielos en vasos de bares sucios. Sólo busco miradas sucias que en algún momento me harán sentir bien, o eso espero, o eso creo.

«Yo te quiero.
No como yo quiero que lo hagas.
- Vale, joder, no lo repitas más.
- ¿Y qué quieres, decirlo de menos y volverme a engañar? - Vomité esas palabras y la nieve se fundió.»

Las tiritas no curan las heridas superficiales. Los abrazos curan las heridas de corazón. Las palabra se las lleva el viento, los actos dejan secuelas, y la vida es un jodido regalo con castigos que vienen con sorpresa. 
Y yo seguiré aquí, creyendo y queriendo creer que estoy en este mundo para amar y ser amada, aunque de momento siga sin poder demostrar la segunda cuestión, y por lo tanto, no creer en la primera.

«-Me quiero libre conmigo - me grité a mí misma y casi era primavera.»

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9 comentarios

  1. No te haces una idea de lo mucho que me he visto reflejada en este texto tan triste y bonito. Es como si hubieses leído cada uno de mis pensamientos. Yo también me siento efímera en este mundo.

    (Mención especial a los diálogos, que me parecen una de las cosas más bonitas que te he visto escribir, con tanta metáfora al invierno y a la primavera. Espero que la mía, como al final del texto, llegue también)

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  2. "A veces me gustaría ser de hierro y que el hombre no hubiese descubierto el fuego."
    Busca el fuego en el corazón, ese fuego que te enternece el alma pero te suelda las heridas.

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  3. Sinceramente, a mí me dicen "no habrá nadie que te quiera como yo" mientras me están dejando y se comen el "bueno, visto lo visto, esa es la idea".

    "¿Cuándo se empieza a creer en el amor? Porque empiezo a pensar que es otro cuento que nos cuentan cuando eres pequeño para que la vida no te parezca tan grande, solitaria y triste." aquí he empezado a romperme porque cuánta maldita verdad hay en todo el texto.

    El final, por eso, es brutal. Pronto será primavera otra vez en ese corazón de hierro que tienes <3

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  4. Si dijera que no he sentido eso alguna vez en la vida, mentiría.

    Entiendo perfectamente lo que escribes, lo que se siente, porque también lo he vivido. He vivido la ruptura, el "te dejo porque te quiero" y mil sandeces más. He vivido el tener que pensar que jamás nadie llegará a quererme como me quiero a mí misma (a veces). También creía que como tú, habíamos nacido para amar y ser amados; pero no es así.
    Hemos nacido para disfrutar de lo que tenemos a nuestro alrededor, para disfrutar de nosotros mismos, sea como sea.

    Duele siempre lo que escribes. Duele porque es algo tan sencillo y complicado al mismo tiempo, porque es tan común sentir algo así que.

    Un abrazo enorme♥

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  5. Las tiritas se despegan, siempre. Pero un abrazo o un beso calman el frío. El problema es que dónde encuentra una abrazos y besos sinceros. Te animo en la búsqueda.
    Mi consejo para quererte: mírate en el espejo y bésate en los labios.

    (me encanta la relación entre el diálogo y la naturaleza)

    (sonrisa de elefante)

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  6. Te leí en el coche, en una gasolinera que siempre está vacía depende de a qué hora, tenía las ventanillas abiertas y hacía mucho viento, era como si me hubieras ambientado allí sin haberlo escrito. Los escuché al lado, como si tuviera el casco de la moto en sus manos, como si ella lo estuviera aferrando con tanta fuerza como para no olvidarse de mantener la calma.

    Yo nunca he dicho eso, pero lo sentí, lo callé y seguí queriendo, y dejándome querer mal. Ya nunca más. Me niego a seguir apretando el casco, creo que ahora le daría con él en la cabeza.

    Un abrazo, pArisina,
    que tú siempre y gracias,
    S.

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  7. Jo, qué entristecida me ha dejado este texto. Aunque el final es como un haz de luz al que aferrarse fuertemente.
    Un besote.

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  8. Detesto esas típicas frases que se dicen y se repiten hasta la saciedad, frases que te piensas que contienen mucho sentimiento pero están vacías, no contienen nada. Incluso creo que cuando alguien las dice, no sabe ni siquiera lo que está diciendo. Es difícil querer, o es fácil hacerlo y difícil hacerlo bien. Hay que querer libres, pero primero hay que quererse a uno mismo libre. Me ha gustado leerte.

    (abrazo)

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  9. Te entiendo a la perfección con tu texto porque yo también me he sentido así, he acabado preguntándome si alguna vez me he sentido amada por alguien. Todo pasa, el dolor el saber que te se van a ir de tu lado. Y alguien me abrió un día los ojos, y me dijo: Hace frío sin ti, pero se vive!

    Con esa frase lo entendí todo.

    Pásate, yo también escribo.

    elcaosdediciembre.blogspot.com
    con amor.

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