Día 4 || Pulmón de Madrid, corazón de While.

by - febrero 21, 2016

En esta cuarta entrada de Diario (¿cuarta ya?) os voy a dejar un sitio muy, muy especial, así que me vais a permitir que me ponga un poco ñoñeras. Antes de nada quiero agradecer a @vivekadawks las fotos que me ha prestado para que luzca mucho más bonita esta entrada. Fue con la última persona a la que fui al pulmón de Madrid (muy bonito todo.), y estaba allí cuando hizo todas esas fotos. Algunas son mías, pero tranquilos, señalaré la autora en cada una de ellas.


Parque del Retiro

W.

¿Nunca os habéis sentido como en casa fuera de ella? El Retiro es esa casa al aire libre que me ha visto en los momentos más duros y más bonitos de mi vida. Me ha dado el amor y las lágrimas. Me ha dado libros, risas y los primeros besos. Me ha acompañado, dado de la mano y besado las heridas cada rincón. La hierba me ha hecho cosquillas en las manos, la cara, los dedos.

W.


He paseado mientras me daban la mano, y después de que fuese una de las cosas que me encantaría que pasaran en la vida. Me han dado los rayos de sol en las mejillas, he mirado hacia el astro buscando cobijo bajo su luz. Me he quemado la piel. Me he descalzado y he corrido para que no me agarraran de la cintura y robarme uno de esos besos tan bonitos.
Me he cruzado de piernas y he buscado la paz perdida mientras alguien a lo lejos tarareaba una canción acompañada de una guitarra.

He cogido aire. He querido dejarlo guardado para mí, y sólo para mí.




W.



Se limpia las heridas y a pesar del buen tiempo no hay luz en sus ojos. Siente el nudo en la garganta, el adiós en las palabras no dichas. No quiere besos, ni abrazos, pero no quiere no querer su besos y sus abrazos. Se cortan las respiraciones y parece que el tiempo se congela. Como sus latidos. Como mis latidos.





Viv
Me he sentido flotar cuando me dabas la mano y me cantabas historias. Como aquellas de Extremoduro y amor caducado. Amor que no era amor y que al final lo era pero pinchaba. Sangraban las penas. Lloraban las plantas y nosotros no dejábamos de flotar. Me reí tanto aquella vez que me quisiste querer más de la cuenta y se te rompió el corazón al no saber utilizarlo. Me reí, pero las lágrimas no eran de risa, claro que no, ¿cómo iban a serlo?


Cuando se guardó el corazón lo tenía en una cajita transparente para que lo vieras y no lo tocaras. Y lo toqué. Más que eso, lo guardé en mi bolsillo y algo en mí me dijo que iban a ser una de muchas de tus cajitas en mi cartera.
Viv
Y así hasta ahora. Hasta hoy.
Y así lo llamamos amistad entre pitos y flautas.









He creído ser pequeña cuando estaba destinada a hacer cosas grandes, y entonces tuve una malformación en la vida y ahora vivo a base de sonrisas rotas y quesitos redondos, de esos que no tienen ninguna fisura, ninguna tara, y los toco con cautela, no vayan a romperse. Los acaricio como si fuesen la cosa más bonita del mundo, porque eso eran para mí. Igual que yo fui eso para ti.
W.
Qué pena ponerte en pasado cuando sustituí a los quesitos por ti, cuando los dejé caer colina abajo. Qué triste. Qué pena. Cuántas lágrimas grises.
Me lloran los ojos si te pienso

Y cuántas lágrimas ahora de felicidad 
(o al menos mientras la encuentro)



@wguail || ask

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10 comentarios

  1. Encantadora narración. El magnetismo que produces pincha.

    (Por cierto, doy por supuesto que "me daban de la mano" está escrito así a propósito; en caso de no ser así, lo menciono)

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    1. (gracias por mencionarlo, cambiado está.
      Espero que sane pronto ese pinchazo, gracias por tus palabras.)

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  2. Tú eres optimismo. Por eso he pensado que al final de la historia tenía que terminar con un resquicio de felicidad, aunque sea con un poquito. Y me ha encantado. Hay que ser feliz, incluso cuando la buscas.

    Yo solo he ido al Retiro una vez, fue con T. o sea que hace muchísimo tiempo y seguro que cuando vuelva a ir, no solo habrá cambiado toda la situación sino que yo también seré diferente y podré recordar el Retiro con dos sentimientos completamente diferentes.

    (Sé que ayer no subiste la entrada por problemas anímicos y que ahora estés mucho mejor y con esa fuerza que te caracteriza).

    (abrazo fueeerte)

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  3. Precioso. (Me gustaría dejar un comentario mejor, pero me has hecho sentir tantas cosas con una sola entrada que se me han olvidado las palabras) <3

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  4. Llévame, prometo callarme toda la magia que me encontraré allí.
    Creo que todos tenemos ese sitio en el que escondernos a simple vista de todo el mundo.

    Qué bonito es leer un pedacito de ti, uvedoble.
    Qué bonita.

    Te todo lo imaginable,
    S.

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  5. Me encanta que este lugar me recuerde, entre varias personas, a ti, porque lo he disfrutado mucho paseando a tu lado (ojalá podamos repetir pronto) Pero no me gusta notar la tristeza de tus palabras, sean escritas o habladas. Quiero que la próxima vez que lo visitemos juntas se llene de buenos recuerdos para equilibrar un poco la balanza.

    Un abrazo gigante, más aún que el que acabamos de darnos.

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  6. Ay, el Retiro. Madrid me agobia, me asfixia. Saber que no hay mar cerca siempre me produce esa sensación, pero en el Retiro se afloja ese nudo que se forma en mis pulmones.

    (sonrisa de elefante)

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  7. Tengo un nudo en la garganta.
    Nunca he estado en el Retiro pero es uno de los lugares que quiero visitar cuando vaya a Madrid (uno de tantos, vaya).
    El Retiro te ha visto crecer, llorar y madurar. Todos tenemos ese pequeño lugar (aunque el mío no tan precioso) que nos ha visto en los mejores y en los peores momentos.

    Sobra decir que me encanta leerte y que nos enseñes cosas nuevas. Sea cuales sean.

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  8. No sé si me gusta más el texto o las fotos. Ambos son un conjunto precioso e inseparable :)

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  9. Ojalá volver y sentir El Retiro, con todas sus ganas. Y sentirte a ti. Gracias, While.

    Viv

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