Día 8 || Querido Diario (II)

by - junio 09, 2016

Querido diario,
sí, lo sé, hace mucho que no te escribo, y lo siento, es que me están pasando tantas cosas. Tengo 9 años y ya me ha venido la menstruación, me he puesto a llorar, ¿me va a doler? ¿por qué me sale sangre de ahí? Mi abuela se ha puesto contenta y todo, pero a mí no me hace gracia. Además, hay un niño en mi clase que no para de tocarme las tetas, el culo y a veces hasta el chichi. Y yo no sé si decírselo a mi madre, es que dice que le gusto, y no me deja en paz. Y el novio que tengo no hace nada, sólo le mira como si realmente le importase, pero no me defiende: ¿significa eso que tengo que defenderme yo solita? Pues eso parece, aunque en los cuentos no me enseñan que sea yo la que tenga que hacerlo, termino por contarle a mi madre lo que ocurre. Y termina por dejar de hacerlo porque ha hablado con su madre y sus profesores, y todo queda en un mal recuerdo, en un recuerdo difuminado. 
     Nunca me sentí acosada, y ahora que tengo 14 años y lo recuerdo me doy cuenta de que sí que lo fui. Que me desarrollé demasiado deprisa para las mentes demasiado retrógradas que me rodeaban en ese momento. Fui la primera en tener la regla, porque hace un año que le vino a mi hermana y yo ya tengo experiencia en pasar compresas como si de droga se tratara.
     Por otra parte, una de mis mejores amigas se ha liado con otro chico, y me dice que a ver cuándo lo hago yo. Y hace poco ha entrado una chica nueva al colegio y me dice que a qué espero para liarme con alguien, que si soy una mojigata, que si me tengo que casar para poder besar a alguien. Yo me he escondido detrás de las pestañas y no he dicho nada, simplemente me he quedado callada mientras todos miraban y miraban, dándose cuenta de que aquella niña de 14 años es una rara porque no se ha liado con nadie.
     Soplo las velas de los 16 y ya queda nada para irme del colegio y pasar a bachiller. Y mis amigas siguen diciéndome que busque novio, que me dé prisa. Hay un chico en mi clase al que le gusto, y es mi amigo de toda la vida así que él a mí no me gusta, no me apetece liarme con él pero mis amigas me presionan para ello, de hecho, una noche de fiesta, me dice una de ellas que tengo que liarme con él, que cómo voy a ir sin besar a nadie a bachiller, que si no le beso nadie querrá hacerlo después. Y yo me la quedo mirando, y la mando a la mierda. Algo estalla dentro, la digo que no, que no quiero, que me deje en paz, que quien me meta la lengua hasta la campanilla tiene que ser porque me gusta, no por moda como lo hace ella. Y me doy media vuelta, y me arrepiento de no haber mandado a la mierda a mucha gente.
     Y llegan los diecisiete, y mi primer novio, y aquella primera y puta vez. Y me siento querida, guapa, y tres años de ir, venir, de agobios, de pareja, de noquieroperomequiere, de nonoshacemosbienperonosqueremos. Y al final todo se acaba, y mis amigas ya me han dejado en paz. Ya tengo novio, ya he follado, ya están contentas porque soy una de ellas. Aunque lo haya hecho "tarde", ahora me acerco más a lo que quieren que sea.
     Y cambio de amigas, y llegan los veinte. Y la primera ruptura, el primer dolor. Y hombres que quieren pero a los que aborrezco. Y un: voy a buscarte novio, no puedo estar soltera. Y ahora en vez de chichi las grito un no me toquéis el coño. Y a la mierda, y a tomar por culo. Y desaparecer, y que aparezcan otras, y sentirse como en casa.
     Y hombres que quieren y a los que no quiero. Y venga a no poder ponerme escote porque no hace demasiado que me llamaban tetona, ¿qué talla de sujetador usas? Y yo sólo tenía diez años y un mundo lleno de machismo se me echó encima y me aplastó. Y me quedé muy quieta, y me enfadaba, lloraba, me sentía mal conmigo misma porque otros querían tocarme cosas que yo no dejaba que me tocaran. Pero ahora tengo 21, y antes nueve, ahora la que mete guantazos soy yo, la que se enerva y la que hiere. A mí no se me toca, el feminismo llamó a mi puerta y llamarte hijo de puta es lo que me sale de la boca.
     Me dicen que no me pongo escote, y pienso que cómo hacerlo con este historial, con estos cerdos sueltos por la calle. Y llega otro novio, y este más corto pero duele. Y ahora de nuevo: ¿quieres que te busquemos a alguien? Y ahora es cuando suelto que no, que sólo quiero buscarme a mí misma, darme amor, y que jodan a todas esas personas que no creen que pueda vivir sola. Que ya es hora de que nos demos cuenta de que las mujeres desde siempre hemos sido increíbles, pero nos han tenido increíblemente apartadas. Que nos tienen miedo, que nos llaman guarras, putas, zorras, pero NUNCA mujeres, y eso huele a miedo, a vómito, a mierda, a machismo, a cabrones que me tocan el coño.
     Y ahora 23, soltera, aprendiendo a dar pasos, aprendiendo a volar, a tocar las nubes. Quiero quererme, y eso sólo se consigue sin nadie que te lo recuerde. Quiero quererme, y eso sólo se consigue sin hacer caso a la puta gente.
     Quiero ponerme lo que quiera sin que me miren como si fuese carne, quiero tener tetas sin que ello invite a que me las puedas tocar, quiero tener piernas sin que eso invite a que me las quieras abrir. Quiero ser humana, persona, y nada más. Y si te molesta date media vuelta, pero a esta niña hecha mujer no la vas a amedrentar más.


Si has legado hasta aquí, enhorabuena, te has leído todo esto. Hay cosas muy reales vividas, otras exageradas y otras reales que vivieron amigas, así que poco se ha inventado en esta entrada. Ya sabéis que quiero escribir más sobre este puto mundo desde el punto de vista de una mujer como yo, como cualquiera, normal, supongo que un poco gamberra, pero poco más. Gracias por leer, gracias por comentar. No busco una buena puntuación, ni una buena expresión, busco que notéis lo que yo notaba, que sintáis lo que yo sentía, por eso hay repeticiones, lo hago como si lo estuviese pensando y eso no entiende de normas. 
Ya sabéis que para cualquier cosa tenéis mi twitter: @wguail y que si decís algo que sea con respeto, que las gilipolleces aquí sobran.

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8 comentarios

  1. Ay, W. Me siento identificada en muchos aspectos.
    Te entiendo mucho, porque muchas hemos pasado por esto. Y por eso me gusta esta entrada, porque no somos un trozo de carne.
    A mis 21 años, todavía no me he puesto escote para salir a la calle porque me repugna la forma en la que me miran. Me siento sucia por las miradas y los babeos que recibo, y eso hace que no me sienta ni siquiera cómoda con mi cuerpo y mi forma de vestir. De verdad, ya basta con todo esto. Bendito feminismo, benditas luchas, y benditas personas como tú.

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  2. Me siento identificada con muchas de las partes, sobre todo con ese "no te has liado con nadie a los 17". Besé a alguien por esa presión, un amigo mío al que, por un lado, me daba pena rechazar, y por otro, sentía la presión de lo que decía la gente. Fue el peor beso de mi vida, y a los 17 conocí a alguien, y ahí todo salió natural, y para mí aquel otro primer beso nunca existió, porque no fue de verdad. Y me arrepiento tanto de haber cedido. Llevo 4 años con la persona que conocí a los 17, después de aquel forzado beso, alguien que llegó a mi vida sin esperarle, y me hace tanto bien, y nos queremos tanto, que ahora entiendo que merecía la pena esperar para encontrar la magia en otras manos.
    Basta ya de forzarnos a ser alguien que no queremos ser.
    Comento en anónimo porque aún duele todo esto.

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  3. Entiendo perfectamente lo que dices. Yo he sufrido problemas similares con mis amigas, cuando en vísperas de cumplir la mayoría de edad no había tenido ni un noviazgo de lo más fugaz.
    Ahora lo miro desde otra perspectiva. Nosotras hemos sido, en la mayoría de ocasiones, víctimas, pero ellas también, solo que nunca han sido tan conscientes de las condiciones que les imponía la sociedad. Quizás nosotras hayamos sufrido más porque teníamos los ojos más abiertos, o porque hemos recibido desde pequeñas otra educación. Aun así, ellas también sufren, aunque desde la ignorancia.
    Y es que salir del armario feminista es tan difícil, joder, es como elegir la pastilla roja en Matrix.

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  4. Muchas gracias W por escribir algo así. Por escribir esto, de verdad, escribe todo lo que te sale porque pff. Hay algunas cosas que me he sentido identificada pero es que vamos, como mujer, es lo mínimo que podemos sentir, y qué pena y asco que tengamos que sentir estas cosas.

    (abrazo grande)

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  5. Lo que buscabas, eso de transmitir lo que notabas, lo has conseguido. Gran texto, señorita W.

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  6. Tu diario es tan necesario, W. Aunque sea en un único punto de todos los que has tocado, una se siente identificada. Y tu texto da ánimos para seguir luchando, da esperanzas porque no estamos solas.

    (sonrisa de elefante)

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  7. Por suerte o por desgracia, casi prefiero decir que por la primera, no puedo sentirme identificada; tal vez por la misma cantidad de una que de otra, pero por lo que sé que sí, es que por suerte he aprendido a defenderme desde muy pronto, tanto, que he cerrado puertas pillando entrepiernas y ahora ya ni me asomo a la ventana si vienen de lejos.
    No sé, que qué triste tener que pasar por algo negro para aprender a repartir hostias, nos tenían que enseñar desde pequeños, nos ahorraríamos muchas lágrimas, mucha tinta... mucho tiempo.

    No nos dejes sin páginas de tu diario, escribiendo así, impulsivamente, como si no te importara nada, porque no debe hacerlo, nosotros solo queremos leerte, y sentir lo que has sentido al hablar.

    Un abrazo y todo lo que te debo,
    S.

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  8. Gracias por escribir esto, W.

    Abrazos de oso.
    13.

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